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Archivos diarios: noviembre 7, 2011

¿De verdad crees que la vida comienza después del nacimiento? Nunca olvidaré esta foto.

La foto es de un bebé de 21 semanas, aún sin nacer, llamado Samuel Armas al que se le había diagnosticado una espina bífida y nunca sobreviviría, a menos que se le practicara una operación intrauterina.

El Dr. Bruner, tras numerosos estudios realizados en el Centro Médico Universitario de Vanderbilt, en Nashville, anunció que él podría llevar a cabo la operación, con el bebé dentro de la matríz materna.

Durante la intervención, el cirujano extrajo el útero mediante una cesárea y practicó una pequeña incisión a la bolsa, a través de la cual le fue posible operar al pequeño Samuel.
El Dr. Bruner estaba acabando exitosamente la operación, cuando Samuel sacó su pequeñísima pero bien desarrollada mano a través de la incisión practicada y se agarró del dedo del atónito médico.

Este pestigioso cirujano declaró haber vivido el momento más emotivo de toda su vida, cuando sintió la mano de Samuel asiéndole uno de sus dedos, a modo de agradecimiento por obsequiarle con el regalo de la vida.

Por supuesto, el Dr. Bruner permaneció helado, -totalmente inmóvil por varios segundos– durante los cuales Samuel seguía cogiéndole el dedo, lo cual dio el suficiente tiempo para que el personal del quirófano pudiera fotografiar el momento con toda claridad.

Salmo 139:13

“Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre”.

Santa Biblia, vs. Reina Valera

Fuente: Logos 77

 
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Publicado por en noviembre 7, 2011 en Bienvenida, La nueva esperanza

 

¿PROXIMA PARADA ATLANTISTA…IRAN? O AL FINAL SE LOGRARÁ QUE PASEN DE LARGO

Jefes de inteligencia israelí tratan de evitar un ataque contra Iran

Paul Joseph Watson
Infowars.com
(Traducido por Arielev)

El aluvión de noticias sobre los preparativos para un ataque a Irán se produjo como resultado de fugas realizadas por descontentos ex jefes de inteligencia israelíes que están tratando de prevenir el ataque y scar al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de su cargo, según informes.

El periódico kuwaití Al-Jarida informa hoy que Netanyahu ha ordenado al jefe del Shin Bet Yoram Cohen  llevar a cabo una investigación urgente sobre las filtraciones, temeroso de que el crecimiento de la publicidad en torno a los planes para un asalto militar pudiese desbaratar la agenda para atacar las instalaciones nucleares iraníes.

“Según el informe, el ex jefe del Mossad, Meir Dagan, y el ex jefe del Shin Bet, Diskin Yuval, son los responsables de filtrar información a los medios de comunicación en relación con un ataque a Irán,”Haaretz.com .

Los dos ex jefes de inteligencia están tratando de desacreditar a Netanyahu y al ministro de Defensa, Ehud Barak, de acuerdo con una fuente israelí citada por el periódico, en parte como una venganza política, y en parte en un intento por detener la ofensiva militar.

Los rumores de que Israel se estaba preparando para un ataque contra Irán han retumbado durante todo el verano, pero, en realidad, salió a la luz a principios de octubre en EE.UU. cuando el secretario de Defensa, Leon Panetta, visitó el 3 de octubre Tel Aviv y esta fue utilizada como una oportunidad por parte de los halcones israelíes para convencer a Panetta  que dé luz verde al ataque. Tan sólo diez días después, detalles de un complot de asesinato muy dudosos en los Estados Unidos fueron atribuidos a Irán.

Fue en este punto cuando que Dagan y Diskin actuaron para “perder datos en la prensa” en relación con los preparativos de este ataque en un intento de “frustrar efectivamente  la operación”, dijo la fuente al diario israelí.

“El periódico también cita a una fuente en la Oficina del Primer Ministro que dice la oposición, Tzipi Livni, también fue reclutada para la campaña mediática de acusar a Netanyahu y Barak de dañar los intereses nacionales”, escribe Barak Ravid. “El objetivo de la campaña de los medios de comunicación, según la fuente, es evitar un ataque contra Irán y quitar a Netanyahu de su cargo de primer ministro.”

El 13 de octubre se informó  sobre que los preparativos para un ataque contra Irán habían alcanzado una etapa importante. Numerosos reportes de hoy confirman que EE.UU. y el Reino Unido han elaborado nuevos planes para participar en el asalto planeado.

“El Ministerio de Defensa cree que EE.UU. podría decidir adelantar los planes para ataques con misiles dirigidos a algunas instalaciones iraníes clave. Las autoridades británicas dicen que si  Washington sigue adelante en esta búsqueda, recibirá ayuda militar del Reino Unido para cualquier misión “, informa el diario londinense The Guardian .

Las tensiones crecieron el día de ayer por una prueba de un cohete israelí capaz de transportar una ojiva nuclear que podría atacar a Irán.

Mientras tanto, DEBKAfile, el equipo de inteligencia israelí, probó recientemente ser confiable nuevamente, después de que predijo con exactitud el final del conflicto en Libia, informa de que Israel se hará a un lado y dejará que potencias de la OTAN lleven a cabo el ataque para que  países como los EE.UU., Gran Bretaña, Francia, Italia y Alemania ponen sus placas.

“Fuentes militares de DEBKAfile informan de que si EE.UU., Gran Bretaña y otras naciones de la OTAN, como Francia, Italia y Alemania, participan en el ataque, Israel no lo hará. Su ejército, fuerza aérea y la marina van a defender el frente interno, que está disponible para atraer aliados de Irán y evitar golpes a las fuerzas de asalto de partes traseras, y actúan como una reserva estratégica “, afirma el informe .

El artículo expresa sus dudas de que el gobierno de Obama quiera enredarse a sí mismo en otra guerra tan cerca de la campaña electoral de 2012.

Fuente: http://sleepwalkings.wordpress.com/2011/11/04/jefes-de-inteligencia-israeli-tratan-de-detener-un-ataque-contra-iran/

 
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Publicado por en noviembre 7, 2011 en La observación del sistema, Politica

 

NUESTRO VENENO COTIDIANO

Nuestro Veneno Cotidiano
Recordar: químicos entran, químicos salen…

Me remonté a los orígenes de la «revolución industrial» quien precedió a la «revolución verde» dos caras de un mismo monstruo insaciable: el progreso, que supuestamente nos traería el bienestar y la felicidad universal, el cuál todo nos indica sin embargo, tal como un Saturno de los tiempos modernos, el amenaza de «devorar» a sus propias criaturas. Si uno no efectúa este indispensable retorno en el tiempo. Es en efecto imposible de comprender como el sistema de reglamentación de los productos químicos ha sido inventado y funciona aún hoy día, un sistema alimentado del desprecio recurrente de los industriales y de las autoridades públicas hacia los obreros de las fábricas quienes han pagado un fuerte tributo a la locura química de las sociedades llamadas «desarrolladas«.

Uno de los documentales que abrió mi mente de forma muy clara  sobre como funciona la actual sociedad moderna -particularmente las multinacionales y su dictadura invisible- fué «El Mundo según Monsanto» (1) realizado por la periodista francesa Marie-Monique Robin, el impacto fué tal que me procuré inmediatamente el libro del mismo nombre (2), el cuál tiene una base biobliográfica muy amplia  al igual que el libro Nuestro Veneno Cotidiano los cuales recomiendo su lectura.
Marie Monique Robin, desde mi perspectiva, ha hecho -y sigue haciendo- un gran y valiente trabajo de investigación sobre el sistema alimentario y los mecanismos que lo gobiernan. En su nuevo libro «Nuestro Veneno Cotidiano» (3) ella se pregunta si este segundo documental del mismo nombre del libro, sería la continuación de «El Mundo según Monsanto», en respuesta a lo cual, ella misma se responde que ambos se suceden y encajan como piezas de un rompecabezas,  a la perfección,  sin que ella haga algo al respecto; y claro no puede ser mas que evidente, pues ambos cuentan la misma historia y la realidad escondida o desconocida de siempre, como se controla y manipula llegando a casos extremo hasta de forma criminal para la obtención de beneficios económicos por parte de las multinacionales, de la industria química y alimentaria  -aquí deberíamos agregar la industria farmacéutica convertida en mafia médica (4)- en el mundo sin interesar las consecuencias a corto o a largo plazo sobre la población humana o sobre el medio ambiente.

En el curso de los treinta últimos años. la tasa de incidencia del cáncer a aumentado en 40%. dentro de ello el incremento de leucemias y tumores cerebrales -en los niños ha sido de 2% por año-. de igual modo se ha constatado una evolución similar para las enfermedades neurológicas, autoinmunes, o para el disfuncionamiento de la reproducción, una «epidemia» -catalogado así por la misma OMS- que golpea a los países llamados «desarrollados».

El libro y documental Nuestro Veneno cotidiano es el resultado de un arduo  trabajo de investigación de dos años en América del Norte, Asia y Europa, está basado en numerosos estudios científicos pero también en testimonios de científicos, investigadores, representantes de las agencias de reglamentación,  Marie-Monique Robin  demuestra que la causa principal de esta epidemia que golpea a los países desarrollados es de orígen medioambiental, debido a decenas de miles de millones de moléculas químicas que han invadido nuestra alimentación después del final de la Segunda Guerra Mundial (3).

Marie-Monique Robin -desde el periodismo- viene ayudando a difundir los conocimientos en un tema crucial que toca llagas, por lo que está en juego: la alimentación mundial, la salud y el factor económico,  así como lo hicieron un reducido pero gran grupo de personas como Rachel Carlson (5) y Theo Colborn (6)  -científicas valientes, indesmayables-  que lucharon, Theo Colborn sigue haciéndolo al igual que tantos otros científicos osados que no se someten al yugo de aquellos que prostituyen la ciencia  cuyo único afán  son los  «beneficios económicos». Tanta gente «testaruda» que continúa luchando por brindar información a la población en general o como dice Marie Monique Robin en su libro (3) con :»El deseo de comprender, para luego transmitir la mayor cantidad posible de conocimientos acumulados» porque «saber es poder«

Libro: Nuestro Veneno Cotidiano
Introducción : Saber es Poder
Por Marie Monique Robin  (7)
Tres Preguntas a propósito del rol de la Industria Química
Nuestro Veneno Cotidiano es  el fruto de un proceso largo, que comenzó en el año 2004. En aquella época, yo me preocupaba sobre las amenazas que pesan sobre la biodiversidad: en dos documentales difundidos por Arte sobre Las patentes de los organismos vivos y la historia del trigo, había contado como las multinacionales obtienen patentes indebidas sobre las plantas y el conocimiento de los países del Sur. Al mismo tiempo yo dirigía un reportaje en Argentina que daba su balance (desastrozo) del cultivo de soya transgénica, el famoso Round Up Ready de Monsanto. Para estos cuatro filmes había viajado a los cuatro extremos del planeta preguntándome sobre el modelo agro industrial puesto en lugar después de la Segunda Guerra Mundial y cuyo objetivo publicitado era «alimentar al mundo». Yo había constatado que ello incita a una extensión de monocultivos en perjuicio del cultivo local y familial  provocando una reducción draconiana de la biodiversidad quién a término constituye una amenaza para la seguridad y la soberanía alimentaria de los pueblos.
Yo constataba también que la famosa «revolución verde» es acompañado de un empobrecimiento de los recursos naturales (calidad de los suelos, agua) y de una contaminación generalizada del medio ambiente, en razón del uso masivo de productos químicos (pesticidas, abonos sintéticos).
Todo naturalmente, esta trilogía me condujo a interesarme, a la firma americana Monsanto, uno de los grandes promotores y beneficiarios de la «revolución verde»: primeramente porque ella fué (y continúa siendolo) uno de los principales fabricantes de pesticidas del siglo XX, luego porque ella ha llegado a ser el primer vendedor de semillas del mundo y que trata de poner la mano sobre la cadena alimentaria gracias a las semillas transgénicas patentadas (los famosos «OGM», organismos genéticamente modificados). Jamas podré decir suficiente sobre hasta que punto estuve sorprendida de descubrir las múltiples mentiras, manipulaciones, y golpes bajos del cuál es capaz la firma de Saint Louis (Missouri) para mantener sobre el mercado productos químicos altamente tóxicos, sin importar el precio medioambiental, sanitario y humano.
A medida que avanzaba en este «thriller de los tiempos modernos» por retormar las palabras de la socieóloga Louise Vandelac, quien a hecho el prefacio de la edición canadiense de El Munso según Monsanto», tres preguntas no secaban de atormentarme: ¿Monsanto constituye solo una excepción en la historia industrial o, por el contrario, su comportamiento criminal -peso mis palabras- caracterizan a la mayoría de los fabricantes de productos químicos ? y luego una pregunta llamaba a otra, me preguntaba también: ¿Como son evaluados y reglamentados las 100,000 moléculas químicas sintéticas que han invadido nuestro medio ambiente y nuestro platos  desde hace medio siglo? Enfin, ¿Hay un lazo entre la exposición a estas substancias químicas y la progresión espectacular de los cánceres, enfermedades neurodegenerativas, problemas de la reproducción, diabetis u obesidad que uno constata en los países «desarrollados», al punto de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) hable de «epidemia»?
Para responder a estas preguntas, decidí de encaminarme en esta nueva investigación solo a las sustancias químicas que entran en contacto con la cadena alimentaria, del campo del productor (pesticidas) al plato del consumidor (aditivos y plásticos alimentarios). Este libro no abordará por lo tanto las ondas electromagnéticas, ni los teléfonos portables, ni la contaminación nuclear, sino únicamente las moléculas de síntesis a los cuales estamos expuestos, en nuestro medioambiente o en nuestra alimentación -nuestro «pan cotidiano» largamente llegado a ser «nuestro veneno cotidiano».
Sabiendo que el tema es altamente polémico -y no es sorprendente dada la importancia de las cuestiones económicas que están en juego- escogí proceder metódicamente, partiendo de lo más «simple» y lo menos contestable, a saber las intoxicaciones agudas, luego las crónicas, los agricultores expuestos directamente a los pesticidas, para ir progresivamente hacia lo más complejo, los efectos a dosis débiles de los residuos de productos químicos que tenemos en el cuerpo.
Unir las piezas del Rompecabezas
Nuestro veneno cotidiano es el fruto de una gran investigación, que ha mobilizados tres tipos de recursos. Primeramente he consultado una centena de libros por historiadores, sociólogos y científicos, mayoritariamente de América del Norte. Mi investigación debe también mucho al precioso trabajo de investigación realizado por gente de universidades de gran talento, como Paul Blanc, profesor de medicida del trabajo y del medioambiente de la Universidad de California, o sus colegas historiadores Gerald Markowitz y David Rosner, o aun David Michaels, un epidemiologista nombrado en Diciembre a la dirección de la OSHA (Occupational Safety and Health Administration), la agencia americana encargada de la seguridad del trabajo. Muy documentados lametablemente no traducidos al francés, sus obras me han permitido el acceso a una masa de archivos inéditos y que me ayudaron a reemplazar el tema de mi investigación en el contexto mucho mas amplio de la historia industrial.
Es así que me remonté a los orígenes de la «revolución industrial» quien precedió a la «revolución verde» dos caras de un mismo monstruo insaciable: el progreso, que supuestamente nos traería el bienestar y la felicidad universal, el cuál todo nos indica sin embargo, tal como un Saturno de los tiempos modernos, el amenaza de «devorar» a sus propias criaturas». Si uno no efectúa este indispensable retorno en el tiempo. Es en efecto imposible de comprender como el sistema de reglamentación de los productos químicos ha sido inventado y funciona aún hoy día -un sistema alimentado del desprecio recurrente de los industriales y de las autoridades públicas hacia los obreros de las fábricas quenes han pagado un fuerte tributo a la locura química de las sociedades llamadas «desarrolladas«.
Este libro se alimenta también de los múltiples documentos y archivos que pude cosechar de los abogados, organizaciones no gubernamentales, expertos o particulares «obstinados» y quienes han realizado un trabajo considerable para documentar las malas acciones de la industria química. Como por ejemplo la increíble Betty Martini en Atlanta, a la cual yo saludo su perseverancia por unir las piezas a convicción contra este edulcorante sintético altamente sospechoso el aspartamo. Evidentemente he guardado preciosamente una copia de todos los documentos que cito en el curso de estas páginas, exclusivas o desconocidas de la prensa y del gran público. Todas estas piezas me han ayudado, de manera decisiva, a reconstruir el rompecabezas del cuál este libro intenta dar una imagen clara sino definitiva.
Pero esta tara hubiera sido incompleta si ella no hubiera igualmente sido alimentado por la cinquentena de entrevistas personales que he realizado en los diez países donde conducí mi investigación: Francia, Alemania, Suiza, Italia, Gran Bretaña, Dinamarca, Estados Unidos, Canada, India y Chile. Entre los «grandes testigos» que interrogué figuran particularmente diecisiete representantes de las agencias de evaluación de los productos químicos, como la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria (EFSA), la Food and Drug Administration (FDA) americana o el Centro Internacional de Investigación del Cáncer (CIRC), quién depende de la Organización Mundial de la Salud -al igual que el Joint Meeting on Pesticides Residues (JMPR), el comité común de la OMS y de la FAO encargado de evaluar la toxicidad de los pesticidas. También he interrogado a treinta y un científicos, principalmente europeos y americanos, a quienes quisera rendir homenaje, porque ellos continúan luchando para mantener su independencia y defender una concepción de la ciencia al servicio del bien común y no de los intereses privados. Estas largas entrevistas han sido filmadas, ya que ellas hacen parte del tema de mi documental Nuestro Veneno Cotidiano que acompaña a este libro.
«El diablo está en los detalles»
Nuestro Veneno Cotidiano es en fin, el producto de una convicción que me gustaría compartir: hay que reapropiarse del contenido de nuestro plato, recuperar lo que comemos para que cesen de inflingirnos pequeñas dosis de venenos que no representan ninguna ventaja. Como me lo ha explicado Erick Millistone, un profesor universitario británico, en el sistema actual «son los consumidores quienes tomar los riesgos y son las empresas quienes reciben los beneficios». Pero para poder criticar las (múltiples) fallas del » sistema» y exigir que sea revisado totalmente hay que comprender como funciona.
Debo admitir que no fué nada fácil decriptar los mecanismos que preciden al establecimiento de las normas que rigen la exposición a esto que en la jerga edulcorada los expertos llaman los «riesgos químicos». Este fué por ejemplo un verdadero rompecabezas, el reconstituir la génesis de la famosa «dosis jornalera aceptable» ó «admisible» llamada «DJA» -los venenos a los cuales todos estamos expuestos.
Sospecho aún que la complejidad del sistema de evaluación y de reglamentación; de los venenos químicos  que siempre ha funcionado a puertas cerradas y en el más grande secreto es también una manera de asegurar su perennidad .¿Quién va en efecto meter las narices en la historia de la DJA, o de los «límites máximos de residuos»? Y si por azar un periodista o un consumidor demasiado curioso osa hacer preguntas, la respuesta de las agencias de reglamentación es generalmente: «Eso funciona  aproximadamente.Y luego usted sabe, es muy complicado, confíe en nosotros, sabemos lo que hacemos….»
El problema es que no puede haber «aproximadamente» cuando se trata de datos toxicológicos en los cuales está en juego la salud de los consumidores, incluído la de las generaciones futuras. Es por ello que persuadida a la inversa que el diablo está en los detalles he decidido tomar partido contrario. Espero por lo tanto que el lector me perdonará lo que el podrá considerar algunas veces como exagerado de la precisión o de la explicación, la multiplicación de notas y de referencias. Pero mi objetivo, es que cada uno pueda llegar a ser si lo desea, su propio experto. O en todo caso, que cada uno disponga de argumentos rigurosos que le permitan de accionar mientras que sus medios le permitan hacerlo, ya sea influenciar sobre las reglas de juego que gobiernan nuestra salud. Porque saber es poder…

Marie-Monique Robin
Documental Nuestro Veneno Cotidiano
Haciendo una cronología, el documental Nuestro Veneno Cotidiano fué presentado oficialmente el 17 Enero 2011 en Paris (7) a  la prensa  y luego presentado al público en general mediante la cadena fanco alemana Arte el 15 de Marzo del 2011, simultaneamente en Francia, Alemania y Bélgica.
Después de visualizar el documental,  me dije a mi misma, es urgente que este documental esté en la mayor cantidad de idiomas posible, la cadena Arte debería ser accesible en todos los países, … en fin,  al ver la demora de la traducción en la red me animé a hacerlo y bueno voilá ahi lo tenemos. La traducción al español estuvo lista en Junio de este año pero por viaje familiar la subtitulación estuvo paralizada hasta fines del mes de Septiembre, no ha sido nada fácil -dada mi labor de madre con dos hijas con una crianza natural- pero con un poco de esfuerzo y el deseo de compartir se terminó el trabajo. Aportando con un grano de arena a la difusión, comparto el documental traducido y subtitulado cuyo único fin es educativo de contribuir a difundir el conocimiento.
Numerosas preguntas seguramente saltarán a la luz después de visualizar el documental :
¿Como es posible que estemos consumiendo alimentos con dosis de venenos?
¿Como es posible que no se nos informe ampliamente sobre los componentes tóxicos que vienen en todos estos alimentos?
¿Como es posible que la ciencia esté al servicio de las multinacionales y no al servicio del bien común?
¿Como es posible que se permita la venta de productos comprobados que son altamente tóxicos como el aspartamo, el glutamato, plásticos con BPA, etc?
¿Como es posible que las agencias de reglamentación estén totalmente infiltradas por mercenarios de la ciencia?
¿Como es posible que la OMS se permitan tener entre sus trabajadores a gente de las multinacionales?
¿Como es posible que los temas de las reuniones en el nefasto «Código Alimentario» de la OMS sean secretos?
¿Como es posible que en las agencias de reglamentación trabajen gente de las multinacionales?
¿Porque se permite a gente pasar o girar de las  puestos en las agencias de reglamentacios a los sitios gubernamentales y a las multinacionales en las famosas «puertas giratorias»?¿Son algunos de ellos confiables y honestos?
¿Como es posible que en temas tan sensibles a la salud los representantes de las agencias de reglamentación hagan oídos sordos a científicos honestos cuyo único interes es prevenir el consumo de venenos?
…..
etc, etc.Muchas veces nuestro deseo de comprender el «porque» de la actitud de las personas en cargos de poder, -y por supuesto también fuera de estos cargos-  nos hace cuestionarnos sobre el porque de tanta maldad de forma directa o indirecta, ¿porque hacen lo contrario? cuando justamente su posición está «supuestamente» para ayudar y hacer el bien, si queremos responder a todo esto seguramente nos quedamos sin respuestas, porque quizás nuestro análisis o intento de respuesta es desde nuestra  ingenua perspectiva, desde nuestra posición de creer que «todos tenemos buenas intenciones» es justamente el razonamiento que se hacía ya Marie-Monique Robin en su libro El Mundo según Monsanto (2):«A decir verdad, hay algo que me es muy difícil comprender y que no ha cesado de atormentarme durante toda mi investigación: ¿como seres humanos como yo, pueden concientemente correr el riesgo de envenenar a sus clientes y al medio ambiente, sin pensar un instante que ellos mismos, o sus hijos, pueden ser ellos mismos víctimas de sus negligencias (por emplear un término mesurado)? No hablo de ética ni de moral, conceptos abstractos extraños a la lógica capitalista, pienso solamente en el instinto de supervivencia: los responsables de Monsanto ¿estarían desprovisto de este instinto?»La palabra  «instinto de supervivencia» parece ser clave efectivamente, ¿será la carencia o la distorsion de este instinto?, la «distorsión de este instinto de supervivencia en las personas enfermas bajo el influjo del sistema de dominación o patriarcal «¿estamos todos en mayor o menor medida afectados por esta distorsión?, la respuesta me parece evidente. Añadiría también  la «capacidad de amar», «empatía y amor por el prójimo» «cualidades fundamentales humanas naturales aún latentes», ¿esta gente -los amos y esclavos- están desprovistas de ello?.Mucho tiene que ver parece la visión -de la gran masa poblacional- que tenemos hacia los virus y bacterias desde nuestra óptica oficialista que nos ha moldeado y orientado -en el pensamiento único- a pensar que estos son «malos», «perversos» y «hay que destruirlos» siempre abanderados con la «ley del mas fuerte»., pareciera ser que todo esto hace «aceptable» y abre las compuertas para el ingreso de venenos (pesticidas, herbicidas, fungicidas, etc…) hacia el medioambiente y nuestro cuerpo. Estamos en una guerra autodestructiva como bien lo menciona el científico español Máximo Sandín:»La guerra permanente contra los entes biológicos que han construido, regulan y mantienen la vida en nuestro Planeta es el síntoma más grave de una civilización alienada de la realidad que camina hacia su autodestrucción«.Máximo Sandin hace una brillante explicación en sus artículos que recomiendo fuertemente su lectura: La guerra contra bacterias y virus, una lucha autodestructiva, Virus y Locura científica, Pensamiento único o ausencia de pensamiento, De Ayllukuna a la teoría de sistemas: Cuidando a la madre Naturaleza. Los ciegos y el elefante.(9)

No creo que la ciencia y tecnología sea mala, todo lo contrario,  el problema mayor actual que se nos presenta, es que estamos desarrollando -por el lado oficial que es el que gobierna- una ciencia y  tecnología contra la naturaleza, una tecnología que en lugar de ayudar a todos como debería serlo, está secuestrada y al servicio de unos pocos quienes imponen sus reglas de juego bajo una dictadura invisible que es el dinero con la careta de las reglamentaciones.

«Una civilización es sostenible si respeta lo básico de la vida; Los antropólogos y antropólogas del siglo pasado que hicieron trabajo de campo en algunos lugares alejados de nuestra civilización, coinciden en señalar la espontaneidad y la felicidad de las gentes, que en la simplicidad de sus vidas mantenían el funcionamiento básico de la vida. Dicho esto, hay que añadir de inmediato que la vida no es incompatible con la tecnología o la industria, y que una civilización puede ser todo lo compleja que se quiera, sólo tiene que respetar lo básico de la vida para que sea sostenible. Nuestra civilización patriarcal no es sostenible porque impide el modo de funcionar básico de la vida«.  
 Casilda Rodrigáñez (10)

Desde mi visión -de las profundidades adonde me ha lanzado la maternidad natural, muy lejos de la crianza robotizada de hoy (11) – muy osada puede ser, veo un poco quitándome los velos – que no cesan de caer como en cascada desde hace unos años- y me atrevo a señalar  a la enfermedad, a las corazas que el Patriarcado o Sociedad de la Dominación ha creado en cada ser vivo alejándolo: -como decía el científico Wilhelm Reich- «de sus capacidades bioenergéticas». La sociedad de la dominación -cuya última fase parece ser es el capitalismo cuyo fin u ocaso se vislumbra  a la vista- que se ha creado inefables corazas, caparazones que hacen que el ser humano viva en modo no normal sino en modo «supervivencia» (12), que lo enloquece (gente patriarcal neurótica, psicópata, esquizofrénica) y que lo ha enrumbado hacia una vida antinatural, antidiversidad, una sociedad mecanicista,  reduccionista.  En su lucha desesperada por escaparse de sí mismo ha puesto un único objetivo  «uniformizar y reducir todo» de acuerdo a su «concepción mecanicista del universo y  de la vida» tratando a todos los organismos vivos como máquinas y allí la Naturaleza, la Vida le da  una sacudida mostrándole como haciendo esto justamente, esta sociedad patriarcal -de dominación- está condenada a autoeliminarse.

Fuente: http://crianzaysociedad.blogspot.com/2011/10/libro-y-documental-nuestro-veneno.html

 

EL TIMO DE LA LEGALIZACIÓN DE LA STEVIA EN EUROPA

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Es increíble ver como se le da la vuelta a la tortilla para al final sustituir  el aspartamo (pues se está convirtiendo en un grano en el culo de las farmacéuticas) por otro sintetizado con mejor prensa en su nombre pero manipulando nauseabundamente  para que ninguna propiedad curativa transcienda sobre el producto sintetizado.

Estamos a las puertas de que el Parlamento Europeo apruebe el edulcorante “refinado” de Stevia http://diabetesstop.wordpress.com/2011/07/21/la-stevia-aprobada-para-europa/ .

La Comisión Permanente de la Cadena Alimentaria y de Sanidad Animal de la Comisión Europea, finalmente a dado luz verde para  que la mafia alimentaria europea, pueda utilizar el edulcorante refinado de moda, obtenido a partir de una extraordinaria planta, “la Stevia Rebaudiana” originaria de Paraguay , de la que se le han eliminado todos los componentes medicinales para no perjudicar a la otra mafia, “la farmacéutica”.

El Parlamento Europeo solo va a permitir la utilización de edulcorante de Stevia refinado al 95% y todos los demás componentes de la planta, de propiedades medicinales para mejorar diabetes, hipertensión, colesterol, triglicéridos, caries, ansiedad..etc. , no podrán ser comercializados a no ser que obtenga alguna patente la propia mafia farmacéutica http://joseppamies.wordpress.com/2010/09/01/stevia-patentada-para-evitar-el-fracaso-escolar/

Es decir, la hoja seca de Stevia que reúne todas estas propiedades medicinales y el edulcorante integral no refinado, seguirán prohibidos, para no perjudicar a los intereses de la industria farmacéutica, apoyándose en una directiva europea que entró en vigor el 1 de Mayo de este año,  con la que se dificulta a la población europea  disfrutar de plantas medicinales de otros continentes..

La globalización solo interesa a nuestros “queridos” parlamentarios, para que podamos importar libremente la peligrosa soja y maiz  transgénicos, ternera hormonada, alimentos rociados con insecticidas ya prohibidos en Europa, alimentos irradiados con energía nuclear para facilitar su larga conservación, vacunas contaminadas como la del Papiloma Humano http://www.migueljara.com/2011/11/02/la-virus-del-papiloma-humano/  , etc. . etc.

Nuestros parlamentarios definitivamente, no saben, no pueden o no quieren legislar a favor del pueblo. Se limitan a obedecer a quien financia sus campañas electorales.

Coca Cola, Pepsi Cola, Cargill y empresas multinacionales europeas, pronto van a aparecer en escena propugnando las maravillas de la Stevia refinada, cuando hasta el momento han estado envenenándonos y lo seguirán haciendo, con los edulcorantes sintéticos cancerigenos como la sacarina y el Espartamo http://joseppamies.wordpress.com/2008/04/26/aspartamo-%c2%bf-un-peligro-para-la-humanidad/

Además a partir de ahora estas empresas van a poner en sus refrescos, yogures y otros alimentos prostituidos, el “maravilloso”  edulcorante refinado de Stevia y se les permitirá hablar en sus envases de sus extraordinarias propiedades sin tener prácticamente ninguna, gracias a una Ley del etiquetaje también hecha a su medida. Solo habrán sustituido un edulcorante cancerigeno por uno que no lo será.

Dirán que esto ya es mucho, pero en estas alturas de la película es una indecencia y una burla a la inteligencia de las personas, no admitir la legalización total de la planta en su estado natural,  para beneficio de la salud del conjunto de la sociedad.

Fuente: Josep Pamies

 

OGM DAÑINOS, GENES CLIMATICOS Y MONOPOLIOS TRANSGÉNICOS ACOSANDO CIENTIFICOS

Un arma silenciosa en esta guerra  tranquila que sufrimos hace años es el cultivo transgénico. El hecho conocido  de traspasar la barrera genética animal/vegetal en la elaboración de alimentos  hace que nuestro organismo se resienta al consumir productos transgénicos, pues nuestra naturaleza no está preparada para asimilar los alimentos modificados genéticamente usando genes de otro reino distinto al que se está  modificando.

Por otro lado se pretende controlar el mercado mundial de la alimentación, dejando en manos de 6 mega grupos la producción transgénica con la idea de que este tipo de cultivo desplace completamente al natural y así amasar otra fortuna global.

El ataque sistemático y coordinado a científicos críticos con la inocuidad de transgénicos, demuestra el interés en ocultar la verdad sobre el potencial daño de este tipo de ciencia que no para de crecer, a pesar de estar cuestionada razonablemente cada día por un porcentaje mayor  de la población.

Fuente: Jesús Hernandez y Cazadebunkers